Ciudados de la planta:
En otoño e invierno: en el mes de octubre debes meterla al interior y ponerla en un lugar más bien fresco (entre 12 y 14º C). Se debe situar cerca de la luz, pero sin que reciba el sol directamente. La tierra no debe estar muy empapada, con un riego semanal será suficiente. Es bueno añadir un fertilizante líquido al agua de riego a partir del otoño, más o menos cada dos semanas o cuando estén brotando los capullos.
En primavera y verano: colócala en lugar fresco (entre 14 y 18º C) y ligeramente sombreado, alejada de los rayos directos del sol. Es importante mantener la tierra permanentemente húmeda. En el lugar de la casa donde se encuentre no debe haber corrientes de aire, si no, perdería la flor. No es necesario pulverizarla. Elimina las hojas y flores marchitas y sácala al exterior cuando acabe la primavera.
Fuente: www.tusplantas.com



Una extraordinaria flor que también puede considerarse especie para interiores es la prímula. Es fácil encontrarla en los viveros, con flor prácticamente todo el año, pero durante el invierno y la primavera está en su momento ideal. Su gran variedad de color y formas y sus bonitas flores hacen de ella la planta perfecta para alegrar nuestros hogares. Las claves del éxito son sencillas: colocarla en un lugar muy luminoso, sin corrientes de aire, con temperatura moderada y evitando que incida el sol directo. Conseguirás varias floraciones a lo largo del año si la sacas al exterior tras la aparición de las primeras flores.



