Ecuador es un país de una riqueza natural y paisajística inigualable, pero geológicamente dinámico y complejo. Con frecuencia, la tierra nos recuerda su constante movimiento. Vivir en territorio ecuatoriano implica entender que no estamos expuestos a sismos por simple casualidad, sino por una realidad tectónica ineludible de la cual la ciencia, a través de instituciones especializadas como el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN), nos advierte permanentemente.
¿Por tiembla tanto en Ecuador? El mapa de nuestras fallas
Para entender cómo protegernos, el primer paso es comprender el origen del fenómeno. El territorio nacional se encuentra sometido a dos grandes fuerzas tectónicas:
1. La zona de subducción (Costa): Es el proceso mediante el cual la pesada Placa de Nazca se introduce por debajo de la Placa Sudamericana frente a nuestras costas. Esta fricción acumulada durante décadas es la responsable de los terremotos de mayor magnitud en la historia del país (como el trágico evento de abril de 2016).
2. El sistema de fallas corticales o internas (Sierra y Amazonía): A lo largo de la cordillera de los Andes y sus estribaciones operan sistemas de fallas geológicas activas locales —por ejemplo, el sistema Pallatanga-Chingual o el propio Sistema de Fallas de Quito, que corre a lo largo de las laderas orientales de la capital (como Puengasí, Ilumbisí o el norte de la urbe). Estos accidentes geológicos internos generan sismos superficiales que, aunque suelen ser de menor magnitud en comparación con los de subducción, al estar cerca de zonas densamente pobladas pueden causar daños severos localmente.
Plan de Acción: ¿Qué hacer DURANTE un sismo?
Cuando las ondas sísmicas se propagan y comienza el sacudimiento, el margen de reacción es de apenas segundos. Mantener la serenidad y aplicar protocolos internacionales evita tragedias:
- Agáchese, cúbrase y sujétese: Es la medida de protección universal más efectiva. Adopte una postura sobre sus manos y rodillas para evitar caídas y arrastrándose busque resguardo.
- Busque protección estructural: Métase debajo de un escritorio, mesa resistente o junto a una columna de carga principal. Proteja firmemente su cabeza y cuello con ambos brazos.
- Aléjese de elementos frágiles: Ventanales, espejos, lámparas colgantes, divisiones de vidrio o repisas con objetos pesados son los principales causantes de heridas cortopunzantes durante un temblor.
- Si se encuentra en exteriores: Aléjese inmediatamente de edificaciones altas, fachadas con balcones, postes de alumbrado, cables eléctricos y árboles grandes. Ubíquese en zonas totalmente despejadas.
- Si está conduciendo: Reduzca la velocidad de forma paulatina y estaciona el vehículo en un sitio seguro, libre de pasos a desnivel, puentes elevados o tendido eléctrico. Permanezca al interior del auto hasta que cese el movimiento.
La prevención salva vidas: ¿Qué hacer ANTES?
Los terremotos no se pueden predecir en el tiempo, pero la vulnerabilidad sí se puede reducir drásticamente desde el hogar y los espacios laborales:
- Diseñe un Plan Familiar de Emergencia: Acuerde con su familia puntos de encuentro seguros fuera de casa y defina roles específicos para cada integrante.
- Prepare la mochila de emergencia (Kit Básico): Cada hogar debe contar con suministros indispensables para al menos 72 horas:
- Agua embotellada y alimentos no perecibles.
- Botiquín de primeros auxilios actualizado.
- Linterna, radio portátil y pilas de repuesto.
- Copias de documentos de identidad y dinero en efectivo en moneda local.
- Artículos de higiene y necesidades especiales (medicinas, pañales, etc.).
Asegure su entorno: Fije a las paredes los muebles altos, libreros y estanterías para evitar que se desprendan o bloqueen las únicas rutas de salida de la vivienda.
DESPUÉS del evento: Precaución ante réplicas y daños ocultos
Una vez que la tierra deja de temblor, el peligro persiste debido a los efectos secundarios:
- Inspeccione su hogar con cautela: Revise si existen fugas de gas (si percibe olor, no encienda fósforos ni interruptores eléctricos), daños estructurales críticos en columnas, gradas o paredes maestras.
- Atención a las réplicas: Los sismos secundarios suelen presentarse horas o días después del evento principal. Estos movimientos pueden terminar de colapsar estructuras debilitadas.
- Evite saturar las líneas telefónicas: Utilice mensajería de texto o aplicaciones de internet para reportar a sus familiares que se encuentra bien; mantenga las llamadas de voz libres para emergencias reales.
- Manténgase informado por canales oficiales: Sintonice emisoras verificadas o consulte las plataformas del IG-EPN y de la Secretaría de Gestión de Riesgos. Evite replicar noticias falsas, cadenas alarmistas o rumores infundados en redes sociales.
- Alerta de Tsunami (Zona Costera): Si reside en provincias del perfil costanero y el sismo fue tan intenso que le impidió mantenerse en pie, evacúe de inmediato hacia zonas altas (a más de 30 metros sobre el nivel del mar) por cuenta propia, sin aguardar una disposición de alerta formal.