Foto: EFE /David Guitiérrez
Ecuador se convirtió en el escenario de un hito tecnológico mundial cuando el robot humanoide Pemba José superó los 6.000 metros de altitud en el volcán Chimborazo. La travesía, realizada a más de 6.200 metros sobre el nivel del mar —el punto más alejado del centro de la Tierra—, tuvo como objetivo poner a prueba la resistencia, movilidad y sensores de la máquina en condiciones climáticas y geográficas extremas.
La expedición fue impulsada por la organización sin fines de lucro Geologic Dome, liderada por el ingeniero español Pablo Berlanga y la ecuatoriana Titania Freire, junto con el experimentado guía de montaña Oswaldo Freire. El proyecto buscaba demostrar que la robótica y la inteligencia artificial pueden salir de los laboratorios para aportar en la ciencia de campo y la conservación ambiental.
El robot, un modelo adaptado de la firma china Unitree y facilitado por la empresa Eastworlds, recibió el nombre de Pemba (que significa "sábado" en idioma sherpa, por el día en que fue ensamblado) y José (un nombre tradicional en Ecuador).
"Buscamos probar cómo los sensores de IA pueden patrullar áreas protegidas, monitorear glaciares o asistir en zonas de difícil acceso para el ser humano." — Pablo Berlanga, cofundador de Geologic Dome.
Durante la ascensión —que se extendió por 16 horas—, Pemba José caminó de forma autónoma en varios tramos del glaciar. En zonas de grietas pronunciadas o alta inclinación técnica, el equipo humano intervino para asistirlo y evitar caídas.
Pese a las temperaturas bajo cero y el aire enrarecido, los análisis preliminares indicaron que el sensor LiDAR capturó datos tridimensionales de los glaciares y el terreno sin sufrir interferencias por el reflejo de la nieve.
Esta expedición marca un antes y un después en el uso de robots antropomórficos para la investigación científica:
Monitoreo ambiental: Permitirá mapear con precisión digital el retroceso de glaciares y cuencas hidrográficas.
Operaciones de rescate: Servirá de base para diseñar autómatas capaces de operar en zonas de desastre de alta montaña.
Siguientes metas: El equipo contempla llevar a Pemba José al volcán inactivo Mauna Kea (Hawái) y, a largo plazo, al Monte Everest.
El Chimborazo ha demostrado que la frontera entre la tecnología y la exploración de alta montaña es cada vez más estrecha.
Para ampliar más detalles sobre esta hazaña en los Andes ecuatorianos, puedes ver este reportaje en video sobre [la hazaña de PEMBA en el Chimborazo](https://www.youtube.com/watch?v=zWG2VwMLwTk). Este contenido audiovisual es relevante porque muestra el registro en video del robot operando directamente sobre el glaciar y detalla el análisis del equipo técnico durante la expedición.
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